Ayer salí un rato con mis amigos para dar una vuelta y estar un rato juntos.
Marta, una amiga nuestra, hace tiempo que nos preocupaba ya que había dejado de comer porque decía que en estos meses había engordado mucho y que no estaba nada contenta con su cuerpo.
Cuando la fuimos a buscar, nos dijo su vecina que Marta y sus padres estaban en el hospital porque Marta; que llevaba 2 días sin comer, se encontraba mal y no tenia fuerzas para nada. Al enterarnos llamamos a Marta al móvil y nos dijo que estaba ingresada. Le regañamos bastante y le pedimos por favor que volviese a comer. Ella gracias al susto que se llevo, decidió comer como siempre y también que no hace falta estar delgado para sentirse bien con uno mismo.
Esto me ha echo pensar bastante y he llegado a la conclusión de que somos como somos, no tenemos que cambiar por nada ni por nadie que es mejor aceptarse que vivir enfadado contigo mismo.

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